sábado, 22 de septiembre de 2018

Origen de la Moda


Según la Real Academia de la Lengua española, moda es: Uso, modo o costumbre que está en boga durante algún tiempo, o en determinado país, con especialidad en los trajes, telas y adornos, principalmente los recién introducidos.

Desde la época de la prehistoria, donde para los grupos primitivos vestirse pasó a ser una necesidad por enfrentarse a bajas temperaturas, surgió el instinto de abrigarse con las pieles de los animales que cazaban para poder sobrevivir.

Es de ahí que las prendas de vestimenta y el ser humano han ido juntos a lo largo de la historia durante la constante evolución.

Según autores el inicio de la moda fue a principios del Renacimiento Europeo, en la cual, la variación y características de la vestimenta rompieron esquemas con la aparición de diferencias en cada atuendo.

En vista de que antes de esta fecha, aunque la condición social podía marcar una diferencia, se utilizaban vestimentas muy similares y de poca calidad.

En general, se usaba una camisa holgada como ropa interior (sayón) que cubría hasta las rodillas, sobre la cual se colocaba un vestido sin mangas (brial) mientras que en los pies se solían calzar una especie de botas.

En el siglo XIV la moda como forma de vestir comienza a tener una importancia social por la jerarquía que simbolizó la importante Época Medieval.

Las religiones, y clases sociales se diferenciaron por cada estilo y tipo de vestimenta para ser identificados en el grupo que se desenvolvían y al que pertenecían en la sociedad que vivían.

En la época del renacimiento la moda obtuvo para la humanidad tanta importancia que se empezó a buscar la calidad con las mejores telas de colores brillantes, siendo capaces de pagar grandes cantidades de oro por las mejores piezas de seda.

Durante los siglos XVI, XVII, XVIII y XIX, los estilos de vestimentas siguieron variando, adaptándose al estilo de vida en que vivían y en la forma en que se desarrollara la sociedad, pero sin dejar la distinción que se enfatizaba entre las clases sociales.

Aún así, no fue hasta el siglo XX en el que la moda pasa a ser igualitaria, es decir, ya no pertenecía a una sociedad estrictamente jerarquizada; aunque las diferencias se evidenciaban por el poder adquisitivo, la moda se convirtió en gustos y preferencias sin definir el estatus social.

Uno de los ejemplos de esta democratización fue el uso de los vaqueros o jeans. Cualquiera podía llevarlos incluso a una de las fiestas más exclusivas sin desentonar, cuando en origen fue inventado como ropa de trabajo para los mineros.

En la actualidad la moda es un componente muy influyente entre la sociedad, se ha convertido en un negocio masivo y a la vez en una herramienta simbólica que define a las personas por la importancia de la estética evidente en nuestra cultura, asociándose a nuestra actitud y a nuestra personalidad.