martes, 22 de enero de 2019

Circunferencia de la cintura y resistencia a la insulina


En un breve artículo publicado online en el British Medical Journal en abril de 2005, investigadores del Karolinska Institutet de Estocolmo, Suecia, llegan a la conclusión de que la medición de la circunferencia de la cintura (realizada entre la última costilla y la cresta ilíaca) es un método simple para excluir que un individuo presente una resistencia a la insulina y para identificar a aquellos en los que es más elevado el riesgo consiguiente a este trastorno metabólico.

¿Qué es la Insulina?


La insulina es una hormona producida por el páncreas que ayuda a que el cuerpo utilice la glucosa que circula por la sangre: para ello la insulina se introduce en unos receptores que asientan en la superficie externa de la membrana que recubre las células, "como una llave en una cerradura".

Tan pronto como la insulina abre la puerta de la célula, la glucosa que circula por la sangre penetra en su interior; una vez dentro de la célula, la glucosa es utilizada como fuente de energía, o bien almacenada en forma de glucógeno en la células del hígado y de los músculos. Se dice que existe una resistencia a la insulina cuando la cantidad normal de insulina producida por el páncreas no es suficiente para "abrir las puertas" de las células a la entrada de la glucosa.

En estas adversas circunstancias, para mantener un nivel normal de glucosa circulante por la sangre (glucemia) el páncreas produce más insulina. Aproximadamente en un tercio de los individuos con resistencia a la insulina -lo que ocurre cuando las células del organismo no se "abren" para la entrada de la glucosa- incluso con niveles más elevados de insulina, la elevada glucemia se corresponde con una diabetes tipo 2.

La obesidad y la inactividad física


La obesidad y la inactividad física agravan las consecuencias de la resistencia a la insulina. También los individuos con resistencia a la insulina presentan un desequilibrio de los lípidos (grasas) que circulan por la sangre: un aumento de los triglicéridos y un descenso de los niveles en sangre del colesterol HDL o "bueno", un desequilibrio que incrementa el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular.

Todos estos hechos refuerzan el interés que tanto para la salud individual como para la pública representa el hecho de extender la conciencia acerca de la importancia de vigilar la existencia o no de una resistencia a la insulina.

Los autores del artículo han analizado una muestra de 2.746 individuos voluntarios sanos (786 eran hombres): Las edades estaban comprendidas entre 18 y 72 años, el índice de la masa corporal entre 18 y 60 y la circunferencia de la cintura entre 65 y 150 centímetros.

Se utilizaron para el análisis los datos de las determinaciones en sangre de glucosa, insulina y lípidos. Como resultado de los análisis estadísticos apropiados, los autores llegan a la conclusión de que una circunferencia de la cintura inferior a 100 cm excluye la existencia de una resistencia a la insulina en ambos sexos.

La medida de la circunferencia de la cintura se comporta como un potente e independiente factor de riesgo para la resistencia a la insulina, hasta el punto de que, en opinión de los autores, puede reemplazar al índice la masa corporal, y a otras medidas, como factor para predecir (predictor) la resistencia a la insulina.